
Hace unos años vi una exhibición de tiro con arco y flecha. Un grupo de aficionados equipados con un imponente arsenal de alta tecnología, dieron una demostración en el Estadio Municipal de San Isidro. Fue interesante observar cómo el arma más antigua y duradera de la humanidad –convertida en obsoleta en el siglo XVI, con la aparición de las armas de fuego– ha renacido haciendo uso de la tecnología de fines del siglo XX.
Continúe leyendo la segunda parte de este artículo el viernes 30 de julio.
El arma más antigua que incorpora tecnología es la combinación arco-flecha. Los arqueólogos han encontrado en el norte de Alemania flechas que creen eran disparadas con arco hace 11,000 años. El arco más antiguo que se ha encontrado, proviene de un pantano sueco y fue fabricado 6,000 años antes de Cristo. El precursor del arco de Robin Hood (el famoso “longbow” o arco largo inglés) fue encontrado en Somerset y data del año 2,600 A.C. según la prueba de carbono 14.
La evolución del arco obedeció a varios factores, que determinaron eventualmente su forma. En Europa, desde el período mesolítico (edad media de piedra) entre 10,000 y 5,200 años atrás –se fabricaron arcos de una pieza de madera. Generalmente de tejo, una especie de abeto, estos arcos se basaban en el mismo principio de los super sofisticados artefactos de aluminio, polímeros, dacrón y acero que vi en San Isidro. La primera limitación de sus constructores fue la herramienta.
El principio en que se basa el arco es el de un resorte de dos brazos mantenidos simultáneamente en tensión y comprensión por una cuerda (la parte interior es comprimida mientras la exterior es tensionada). El arco tensionado acumula energía potencial, que es liberada al soltar la cuerda, y transferida a la flecha. La cantidad de energía liberada que llega a la flecha determina su velocidad. Como en cualquier munición, la velocidad por el peso determinan la fuerza del impacto, y la forma su penetración.
Estos principios, engañosamente sencillos, dan lugar a una enorme cantidad de variantes que comenzaron a aplicarse con la llegada de las herramientas metálicas. Arcos de perfil variable, con el centro más rígido y extremos aplanados, arcos cortos para la caballería, arcos con flechas para perforar armaduras, etc. obedecieron a necesidades específicas. Arma universal, el arco y flecha evolucionó simultáneamente en todos los continentes. Los indios Sioux, de Norteamérica, hicieron un arco corto –reforzado con tendones de animal– para usar a caballo, mientras los asiáticos fueron por el camino del arco compuesto.
Fabricado de tres materiales, madera, cuerno y tendón de animal, el arco compuesto es el más eficiente. Con una resistencia a la tensión de 20 kg. por mm2, el tendón es cuatro veces más resistente que la mejor madera. El cuerno de animal, además de ser elástico resiste 13 kg./mm2; más del doble que la madera. Con una combinación de estos materiales se puede fabricar un arco que con sólo 27 kg. de tensión logra 50 metros por segundo de velocidad en la flecha (180 kms por hora); un arco largo de tejo requiere 36 kg. de tensión para lograr lo mismo.
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creo que lo continuaremos leyendo el viernes 30 de julio…. no el 23!
Juan Raul:
Gracias por la corrección.
Saludos,
Tomás