
Mientras revisaba las especificaciones del “Skytruck”, junto a mi ventana apareció un acróbata del aire que visita periódicamente el arbusto (abutilón) de flores rojas. Es un picaflor iridiscente que se reabastece de combustible –azúcar– con el néctar. Si el otro es un camión del aire, este es un super helicóptero, combinado con moto y “skate-board”, que supera a todos en maniobrabilidad y destreza… y ni qué decir en elegancia.
El picaflor, también llamado colibrí, pertenece a la orden de los “apodiformes” (sus patas no sirven para caminar), y existen unas 320 especies. Su diferencia principal con las demás aves está en el vuelo. Además de batir las alas a gran velocidad, puede cambiar su ángulo y es el único que puede volar hacia atrás. Esto se debe a una diferencia estructural. Mientras los demás pájaros tienen articulaciones en lo que sería el “hombro”, el “codo” y la “muñeca” de su ala, el picaflor sólo tiene articulado el hombro. Esto hace que sus alas giren como paletas, de manera parecida a las de los insectos.
Para que un ave grande –como el pelícano– volara como un picaflor, necesitaría alas de 10 m. El picaflor bate sus alas encima de 50 veces por segundo, llegando a 80 en el caso del “Mellisuga elenae” (el picaflor cubano de 5 cm., el pájaro más pequeño que existe). Esto consume una gran cantidad de energía, lo que hace del colibrí un super atleta, campeón del metabolismo. Hasta el 30 % de su peso son músculos, que lo obligan a consumir diariamente una cantidad de néctar mayor a su peso. Si un hombre de 65 kg quisiera repetir las hazañas del picaflor, tendría que comer más de 110 kg. de carne cruda diarios y volando evaporaría unos 40 litros de sudor por hora.
Esta extraordinaria capacidad de aprovechar al máximo la energía contenida en su alimento da al picaflor una velocidad y agilidad que –puestos a escala– superan ampliamente a cualquier otro vertebrado y compiten con los insectos voladores. Esto último es necesario, pues las proteínas indispensables para completar su alimento las proporcionan los artrópodos –insectos y arañas– que debe cazar.
Aunque la mayoría de los colibríes no llegan a tener más de 1,000 plumas, también en este campo son campeones, pues son los que mayor número tienen en relación a la superficie del cuerpo. Por último, algo difícil de cuantificar es la belleza de este plumaje de extraordinarios colores. Entre los visitantes de mi arbusto hay uno de muy largo pico, dinámicamente equilibrado con una larga pluma brillante en la cola, y otro de cuello verde iridiscente, que abre la suya como abanico, antes de salir disparado hacia atrás. Un ejemplo de elegante eficiencia que ningún ingeniero aeronáutico llegará jamás a igualar.
Además de sus acrobacias y hermosos colores, los picaflores tienen una función en la cadena ecológica de su hábitat: la polinación. Diversas flores han desarrollado formas y colores que atraen al picaflor quien, a cambio del néctar, recoge su polen y las fertiliza. Esta especialización hace que ciertas plantas sólo puedan ser polinizadas por una sola especie de picaflor, cuyo pico tiene la forma y dimensiones adecuados para ese trabajo. La remuneración está calculada: las plantas interesadas producen la cantidad de néctar necesaria para satisfacer los altos requisitos de combustible del picaflor. Un ejemplo de la complejidad de los sistemas ecológicos.
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son increíbles… algunas veces los veo y solo me quedo quieto para poder verlos más tiempo… que maravilla de la naturaleza
Sr. Unger. Primero para manifestarle mi admiracion por ser la persona que es. Yo lo “conoci” leyendo las coloridas Ventanas a la Ciencia hace muchos años atras. Es justo ahi donde empeze a ver al picaflor como la maravilla que es. Gracias por sus aportes. Ya tengo a su blog como mis favoritos, asi que espero comentar mas a menudo. Saludos!!!!!!!!
Estimado Alonso:
Gracias, somos dos admiradores del picaflor, tengo uno que me visita todos los días frente a la ventana haciendo alarde de acrobacias.
Saludos, Tomás.
Sr. Unger. Conversando con un amigo sobre el maravilloso picaflor. Me cuenta que en Chachapoyas (Kuelap) existe el Colibri Cola de Espatula, que ademas de sus acrobacias, admira por su singular belleza. ¿Lo conoce? Un saludo.
Alonso:
Si lo conozco y me parece haberlo visto en Lima. Es el que tiene un pico muy largo y en la cola una pluma con una caña muy larga al final de la cual están las plumas en forma de un abaníco. Me imagino que para mantener el centro de gravedad compensando el peso del pico.
Saludos, Tomás.