De Aviones y Tangos

aviones-tango

Hace poco escribí sobre mi experiencia con algunas líneas aéreas; ahora estoy viviendo otras. Esta crónica la empecé en un Airbus A300 de Aerolíneas Argentinas, entre Lima y Los Angeles. A diferencia del anciano Jumbo entre Nueva Zelanda y Bs. Aires, aquí hay montones de espacio y asientos más cómodos que los de primera de muchas líneas. Pero tiene algo más: un túnel del tiempo. Para explicarlo, ciertos antecedentes.

Hace 38 años viajé a Portland, Oregon, en la costa del Pacífico de los EE.UU. Allí se encontraba Jorge, mi compañero de colegio, cuyo padre era Cónsul del Perú. Ambos iríamos a la misma universidad. En aquella época, llegar a los EE.UU. demoraba más de lo que le tomó al Apolo llegar a la Luna. El viaje lo hice en calidad de tripulante del carguero noruego “John Bakke”, que llegaba hasta Portland.

Harto de rascar cubiertas, limpiar ollas y pintar cornamuzas, desembarqué en San Francisco y seguí en bus. Los contados bienes que llevé a Portland eran mis tesoros. En mi maleta había números especiales de “El Gráfico”, fotos de la playa de Miraflores y discos. Entre éstos, varios tangos: “Adiós Pampa Mía”, “Garúa”, “Juan Tango” y “Tres Amigos”; además de “Saludos” y “Sans Souci” que no tenían letra. Había boleros de Leo Marini y Gregorio Barrios (creo) y un disco de Celia Cruz (sí, es tan antigua): la rumba haitiana “Panaman e Tombé” (se me cayó el sombrero, en creole) y “Carolina Cao”.

Cuando dejé Oregon –Jorge se fue antes porque a su padre lo trasladaron a Chile– dejé mis discos. Los regalé a los amigos gringos que habían aprendido a apreciarlos pues, ingenuamente, creí que los reemplazaría fácilmente. No fue así. “Panaman e Tombé” lo oí un par de veces más en la radio. “Pampa Mía” y los boleros los tocan esporádicamente, pero “Juan Tango” y “Tres Amigos” no los oí más… hasta que enchufé mis auriculares en el Airbus de Aerolíneas.

Estaba puesto el Canal 12 (tangos) y… quedé transportado al año 1947. “… Dónde estarás Pancho Alcina, dónde andarás Balmaceda. Yo los espero en la esquina de Suárez y Necochea…” y luego “…es el trío más mentado que pudo haber caminado por esas calles del Sur…”. Mientras el avión hacía altura, me sentí de nuevo en la casa de Jorge (Clinton con 38, creo recordar) en Portland. Don Jorge, cortando el pasto con corbata y chaleco; Zoila, el ama de la hermanita de mi amigo, María Inés, engriéndola y nosotros oyendo discos….”A mi me llaman Juan Tango…”.

El programa de Aerolíneas también tiene “Pampa Mía”. Entre tangos y recuerdos llegamos a Los Angeles; una necesidad para seguir al Japón, mi destino final (el Salón de Tokio). La cola interminable de inmigración demoró hora y media. Aviones de Asia y Méjico coincidieron con nuestro Aerolíneas. El sujeto que me interrogó se llevó una sorpresa. A la pregunta: “¿Para qué viene a Los Angeles?” le respondí: “Porque las agencias de viaje no saben geografía, y no se dan cuenta que se puede llegar al Japón sin pasar por esta ciudad de …”. No le quedó más que darme la razón, y con humor añadió: “…salga temprano del hotel, no vaya a perder el avión por el tráfico… suerte!”.

Del túnel del tiempo, con tangos, un asiento-cama y licencia para fumar, el regreso a la realidad es duro. Luego de pasar la noche en un “cuarto para no fumadores” (el piso para fumadores estaba lleno, claro está) estoy escribiendo a bordo de un MD-11 de Delta. El avión está lleno, es incómodo, el asiento se atraca y… ¡es todo para no fumadores! (Para esto, en todo el aeropuerto de Los Angeles está prohibido fumar). Ahora voy a Nagoya, pero el vuelo para en… ¡Portland!. Después de 38 años volveré a ver la ciudad donde por primera vez en mi vida viví solo.

Esta entrada fue publicada en Cronicas y etiquetada en , , , . Agregue este enlace permanente a sus marcadores.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

*

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>