Sexo y Salud Reproductiva

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En nuestro largo camino, que tomó millones de años, desde la sabana africana hasta el Homo Sapiens hemos desarrollado fuertes instintos que han hecho posible la permanencia de la especie. La tecnología moderna, el desarrollo de la agricultura y la medicina han alterado las condiciones de supervivencia, por lo que principios válidos por millones de años requieren revisión. La vida cotidiana lo ha puesto dramáticamente en evidencia.

Los tres instintos que tenemos profundamente arraigados son: no dejarse comer, comer y reproducirse. Los tres garantizan la permanencia de la especie, por lo que tienen preponderancia en nuestra conducta, pero las circunstancias en que operan han cambiado drásticamente. De los animales que nos amenazaban, hoy sólo están los microscópicos y los insectos que los transmiten, los demás han sido eliminados o controlados.

El hambre sigue en algunas regiones del mundo, pero en los países desarrollados, y muchos del tercer mundo, la abundancia de alimento sobrepasa las exigencias del trabajo, pues la energía es suministrada por otras fuentes. El resultado es una epidemia de obesidad de proporciones alarmantes, aún en países del tercer mundo. Hoy la producción de alimentos no es tanto un problema de volumen como de distribución, siendo el costo del transporte el principal factor limitante para alimentar zonas de hambruna.

SEXO Y LA PÍLDORA

El instinto de reproducirse sigue tan vigente como lo fue en la época de las cavernas. Su vigencia nos llevó a mantener la población estable hasta el siglo XIX. Fue primero el progreso de la microbiología, luego la asepsia, y finalmente el espectacular desarrollo de otras ramas de la medicina lo que rompió el esquema. Por milenios la mujer fértil debía dar a luz cuantos hijos pudiera, la mortandad infantil y materna se encargaban de reducir la población desde el inicio. Luego, las labores agrícolas y las enfermedades infecciosas mantenían el promedio de vida en menos de la mitad de lo que es hoy.

Además, el potencial de reproducción de la mujer fértil con frecuencia se interrumpía a corta edad, pues el parto era riesgoso. Al inicio de la intervención hospitalaria, la falta de asepsia compensó las muertes que evitaba la cirugía. A partir de Pasteur, Semelwiess, Lister y otros se redujo drásticamente el riesgo del parto para la mujer. Simultáneamente, el progreso de la microbiología, las vacunas y la disponibilidad de comida redujeron drásticamente la mortandad infantil.

El instinto sexual siguió inalterado y los resultados se comenzaron a ver en la curva de población del siglo XX. Una dramática inflexión a mitad de siglo levantó la curva y la población mundial se comenzó a duplicar cada 26 años. Un crecimiento exponencial que coincidió con el desarrollo de nuevas tecnologías anticonceptivas. Como siempre sucede, estas tecnologías estuvieron al alcance de quienes menos las necesitaban, los países desarrollados capaces de alimentar y curar una creciente población. El tercer mundo demoró en recibirlas.

La posibilidad de elegir el momento y el número de sus embarazos liberó a la mujer. Una revolución que fue mucho más allá de tener sexo sin consecuencias. Paralelo a la píldora creció dramáticamente la matrícula de mujeres en las universidades. El proceso demoró pero tuvo consecuencias trascendentales. Las mujeres comenzaron a ocupar cargos principales en la política, la ciencia y las actividades empresariales. Eventualmente llegaron a niveles de mando en las fuerzas armadas de diversos países. La capacidad femenina de ejercer cargos de máxima responsabilidad quedó demostrada más allá de toda duda.

RETICENCIA AL CAMBIO

Al iniciarse el siglo XXI el mundo ha cambiado, pero no todos lo aceptan. En occidente la mujer ha adquirido igualdad de derechos con el hombre y decide, porque es quien debe decidirlo, cuándo van a tener hijos y cuántos. Las estructuras sociales derivadas de la necesidad de perennizar la especie, la mujer permanentemente embarazada rezando por la supervivencia de los hijos, están desapareciendo.

Hoy, la permanencia de la especie depende de factores totalmente diferentes. Somos muchos y cada uno consume lo que puede, siendo cada vez más los que pueden consumir mucho. El resultado es que estamos acabando con los recursos del planeta, comenzando con los dos más importantes: la atmósfera y el agua. Hoy las preocupaciones por la supervivencia de la especie son otras. El instinto de conservación es más difícil de aplicar, ya no se huye de culebras o tigres, sino de miembros de la misma especie y, a nivel de especie, requiere cambiar los hábitos de consumo.

La necesidad de comer también ha cambiado. Ya no se trata de acumular carbohidratos y grasa para la “época de vacas flacas”. Hoy, caer en la obesidad es fácil y alimentarse adecuadamente requiere cambiar de hábitos.

El sexo sigue siendo un motor en la sociedad, basta ver los avisos publicitarios. Estamos diseñados para que, si no nos han comido y hemos comido, tratemos de perennizar nuestros genes. Para algunos esto no es aceptable y tratan de enfrentar la realidad distorsionándola. Las mujeres que mueren por abortos clandestinos son un ejemplo trágico.

Estoy convencido de que a nadie se le debe quitar el derecho a tener una fe y vivir de acuerdo a sus principios. Lo que no creo aceptable es tratar de imponer sus creencias a terceros cuando se está en una posición de poder. Me parece que un Ayatola tiene derecho a sus creencias, pero no derecho a apedrear a una mujer que no está de acuerdo con ellas. Igualmente creo que cualquier peruano, médico, vendedor ambulante, cura o ingeniero tiene derecho a sus creencias y a vivir de acuerdo con ellas, pero no el de imponerlas a otros.

En el caso del sexo, pienso que cada adulto, mujer u hombre, debe poder elegir el control de la natalidad, los anticonceptivos, el aborto o aceptar la homosexualidad. A lo que no tiene derecho es a tratar de imponerlos a otros.

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11 respuestas para Sexo y Salud Reproductiva

  1. Diego Padilla dice:

    Estimado Tomás,

    La homosexualidad no es una elección ni una opción; tampoco un estilo de vida. Por favor le pido modificar ese ultimo parrafo, pues me parece que esta equivocado. O quizás es simplemente un tema de redacción.

    Por otro lado, el aborto es eliminar una vida. Solo estoy de acuerdo con el en casos de violacion (o excepciones similares) y siempre y cuando se haga durante el primer mes. No creo que cualquier irresponsable tenga la opcion de elegirlo… que elijan protegerse, planes anticonceptivos; no matar un ser humano.

    Gracias.

  2. erick soto dice:

    De acuerdo con Diego Padilla. Siempre es bueno aclarar un poco el panorama de lo que se esta refiriendo. Sobre el aborto, definitivamente las decisiones se basan en circunstancias, pero siempre pensando en la libertad de vivir y los derechos de vivir de un ser humano.

  3. Tomás Unger dice:

    Estimados bloggers:

    Conviene aclarar algunos puntos de vista con respecto al sexo.
    En primer lugar, el sexo entre adultos con consentimiento de ambas partes no es asunto de nadie. Creo que la elección de ser o no madre corresponde a la mujer. Seria largo enumerar todas las presiones sociales a las que someten diversas culturas a la mujer, por lo que creo que debe tener la libertad de elegir. Admito que el aborto es un recurso extremo que hoy debería ser casi innecesario de disponerse de los medios de control como es la pastilla RU486 (pastilla del día siguiente).

    En cuanto a la homosexualidad, no quiero ser malinterpretado, no juzgo ni critico a nadie, es más, considero que se aplica el mismo principio de respetar la vida sexual entre personas adultas con mutuo consentimiento.

    En lo que estoy en desacuerdo es en toda clase de alardes y escándalos sexuales en especial estoy en total desacuerdo en meterse en la vida privada de la gente.
    Como principio, creo que la vida privada debe respetarse siempre, ya sean personajes públicos, políticos, celebridades, etc.

    Saludos y gracias por los comentarios,
    Tomás

  4. Gonzalo dice:

    Estimado Tomàs,

    En lo que respecta al aborto discrepo. Dices :”Lo que no creo aceptable es tratar de imponer sus creencias a terceros cuando se está en una posición de poder”. Luego dices: “que cada adulto, mujer u hombre, debe poder elegir” entre varios temas, y que “A lo que no tiene derecho es a tratar de imponerlos a otros”.

    Y bien, precisamente por lo anteriormente dicho creo no estar de acuerdo con ningún aborto. Uno puede elegir por uno mismo, si uno se droga, se mata, folla con una/uno o mil, pero no hay por què elegir por otro, por un tercero, como lo sería un no nacido.

    No está acaso la madre en una posiciòn de poder frente al no nacido que lleva en la barriga y le impone su decisiòn de matarlo? No es acaso el no nacido un “otro” distinto a la madre?

    En lo que respecta a la píldora del día siguiente, yo estoy de acuerdo con su utilización dentro de las 10 primeras horas siguientes del coito. Estudios científicos muestran que el óvulo fecundado recièn se da unas 10 horas despuès del coito, por tanto, hasta ese momento no estamos hablando de un embrión que desarrollará vida.

    Como siempre, es un placer leerte.

    @gonzalolim

    • Tomás Unger dice:

      Estimado Gonzalo:

      Ante todo gracias por tu comentario. Creo que el tema se reduce a ponerse de acuerdo sobre el momento en que un ovulo fecundado se convierte en un feto. Me temo que sobre este tema nunca habrá acuerdo.

      Saludos,
      Tomás.

  5. Ivan dice:

    No entiendo por que la gente se pone a la defensiva con respecto a temas que involucran a la opción sexual o a la libertad de elegir.
    Como tu muy claramente dices todo se trata de respetar las opciones de los demas y esperar que respeten nuestras opciones particulares.
    A mi personalmente la homosexualidad no me ofende o agrede, lo que me agrede y ofende es que algunos homosexuales pretendan hacernos testigos y que ademas nos agraden sus comportamientos escandalosos y exagerados. por lo de mas cada quien es dueño de hacer con su organismo lo que le paresca necesario.

    Con respecto al aborto o al control de la natalidad, hay mil y un casos y mil y un argumentos algunos basados en el temor y la ignorancia y otros en afanes mercantiles o de represión pero eso no me quita a mi el derecho de elegir, y eligire basado en mi experiencia en mis valores y en mi conciencia aquello que es lo mejor para mi.

    Si alguno siente que no deberia haber aborto, lo justo es que no opte por esa opcion no la propicie ni la aliente. pero si alguien considera que es lo mejor en su situación que la utilice sin necesidad de glorificarla o buscar en los demas aceptacion y aprobacion a lo echo.

    Me extendi, mucho :) como siempre muy buen post

    saludos

  6. Hans Gölz dice:

    Es un tema de debate que definitivamente no tiene conclusiones definitivas. Lo que veo como un riesgo muy fuerte es que al decir que nadie tienen derecho de imponer nada a los demás, corremos el riesgo de caer en la relatividad de todos los aspectos y actos humanos y en un extremo, no debería haber leyes: por qué me deben imponer leyes con las que no estoy de acuerdo? Llegar a que cada uno haga lo que le parece bien, no es la solución. Cuando la definición de “lo correcto” y “lo incorrecto” queda sujeto a las individualidades, se corre todo tipo de riesgos. La humanidad debe tener principios fijos según los cuales vivir y tienen que aceptarlos todos les gusten o no. El tema pasa entonces a quién define esos principios de la forma correcta. Como ya pueden deducir es una utopía por lo que siempre habrá conflicto en la humanidad.

    Saludos,
    Hans

    • Tomás Unger dice:

      Estimado Hans:

      Tiene razón, he debido aclarar desde un principio que todo el mundo tiene derecho a vivir de acuerdo a sus convicciones siempre que estas no infrinjan los derechos de los demás y no causen daño a los individuos y a la sociedad. En este sentido, el sexo entre adultos que están de acuerdo, es un tema privado y nadie tiene porque juzgarlo de acuerdo a sus convicciones. Un tema más sencillo es el de los impuestos. Si la mayoría de un país vota por un gobierno aprobando su política tributaria, el no estar de acuerdo con ella no libera a nadie de pagar impuestos. Imagínese lo que sería la economía estatal si el simple hecho de no estar de acuerdo con el gobierno permitiera dejar de pagar impuestos.

      Se que este es un ejemplo simplificado, pero refleja lo que usted menciona.

      Saludos,
      Tomás

  7. Katya dice:

    Agradeciendo ante todo los argumentos vertidos veo, habríase hacer una atingencia más específica con respeto a los grupos de LGTB. Comprendo bien el punto de Diego Padilla. De acuerdo a los sendos estudios de género la condición de los grupos de LGTB y todas sus variantes poco tiene que ver con la opción o elección sexual en el asunto, de ahí que nuestro amigo resalte que no se trata de un “estilo de vida” nada menos. Lo adecuado, al pronunciarse en estas cuestiones es usar la expresión orientación sexual que en sí misma contiene detrás un criterio mayor: La sexualidad responde a la constitución particular que cada individuo experimenta en cual cruzan factores de toda índole cuya complejidad va más allá de la elección (no es como levantarse un día y “decidir cambiar” la atracción hacia el mismo sexo como se hace fácilmente con el cambio de zapatos). Se trata de un proceso de aceptación de una condición que intrínseca pero no de una “apuesta nueva” de una forma de vivir…
    Por lo tanto la intervención de Diego responde más a una aclaración que a una respuesta defensiva. Sería más positivo se pudiera difundir un tema con respecto a la sexualidad para ilustrarnos y estar al pendiente de la últimos debates ya que vertir opiniones -como todas respetables- se enriquecen cuando mejor enterados estamos.

    Katya

  8. jaimecito dice:

    estimado Tomas: el sexo es un tema cultural por lo tanto lo que hoy nos puede parecer bien en la antiguedad estuvo mal y quien sabe si en el futuro sera lo mismo o lo contrario.
    y casi siempre a estado unido a temas religiosos. incluso en nuestra sociedad actual existen comunidades por no decir naciones que ven bien lo que para otros esta mal. y si bien estamos en este lado del mundo tampoco tenemos porque asumir lo de la “mayoria” tanto que satanizan a los “bolcheviques” se comportan como tales en este tema. usted tien razon lo malo esta en IMPONER. sino veamos a esos curas catolicos que por un lado predicaban lo que algunos amigos dicen es estas lineas y su vidad particular era otra. gracias

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