
A través de los siglos, la ciencia occidental ha usado diversos idiomas. El griego y el latín seguidos del árabe son preponderantes, pero de ninguna manera exclusivos. A medida que la ciencia ha evolucionado el requisito de nuevos nombres ha crecido exponencialmente. Las necesidades no siempre han sido las mismas para diferentes ciencias. La más antigua, la astronomía, traía una vasta nomenclatura mitológica, con nombres aportados por los asirios, griegos, egipcios y árabes.
LA ASTRONOMÍA
En la antigüedad la astronomía estuvo asociada con la religión y la mitología, que dio nombre a las estrellas y planetas. Algunos nombres han quedado hasta hoy, en los planetas y constelaciones, con personajes de la mitología clásica. Los planetas llevan nombres latinos tomados de los griegos, y los descubiertos en tiempos modernos, Neptuno, Urano y Plutón, siguen la tradición. Con el telescopio nuestra visión del cielo se fue ampliando y se descubrieron nuevos objetos que requerían nombre. Cuando Galileo descubrió las lunas de Júpiter las bautizó con el nombre de los asistentes mitológicos del Dios del Olimpo.
Los fenómenos astronómicos requirieron de nombres como zenit (del árabe samt ar-ras = el camino sobre la cabeza), apogeo (del griego apo = lejos y gaia = tierra), equinoccio (del latín día y noche iguales), solsticio (del latín = punto en que el Sol parece pararse), eclipse (del griego abandonar o dejar de aparecer), supernova (del latín superior y nueva, usado por primera vez por Tycho Brahe), galaxia (del griego galaktos = leche, por la Vía Láctea) y órbita (del latín, cavidad del ojo y, por transferencia, circular, usada por primera vez por Avicena en el siglo X), son algunos ejemplos.
Los descubrimientos que datan del siglo XX, recibieron nombres en idiomas modernos. El “Big Bang” (gran explosión, origen al Universo), los agujeros negros, el “redshift” (desplazamiento hacia el rojo) y los quasares (casi estrellas) son de originan inglés, hoy el equivalente del latín para la ciencia. Para abreviar descripciones usan siglas: la radiación de fondo del Big Bang –Background Radiation– se abrevia BGR.
LAS CIENCIAS DE LA VIDA
Biología (del griego bios = vida y logos = conocimiento) es la ciencia que estudia la vida. Bajo biología podemos incluir la anatomía, la zoología y la botánica. En estos tres campos, predominan las raíces griegas y latinas. Partes del cuerpo humano adquirieron en la antigüedad nombres que mantienen hasta hoy: hepatos = hígado, de donde viene la hepatitis (itis = inflamación).
El griego se utilizó para describir el cuerpo, con algunas excepciones, como el músculo más largo del cuerpo humano, el sartorio (del latín “del sastre”). Anclado en un extremo a la rodilla y por el otro a la cadera, el sartorio es donde el sastre apoya su mano para coser. El bíceps (de doble cabeza) tiene con nombre latino. Los huesos del cráneo tienen nombres en su mayoría griegos. Por ejemplo el arco zigomático, que forma el pómulo, viene de zygon = yugo en griego, por su forma.
Hay diccionarios de anatomía, con terminología griega, latina y ocasionalmente otros idiomas que ocuparían decenas de páginas como esta. Pero no sólo la anatomía usa lenguas clásicas. Las funciones biológicas adquirieron desde el inicio nombres griegos. El metabolismo, aplicado a la fisiología en 1845, viene del griego “metabalein” = cambiar, que a su vez viene de meta = más allá y balein = arrojar.
El organismo convierte el alimento por metabolismo; cuando construye es anabolismo (ana = hacia arriba) y cuando crea desperdicios es catabolismo (cata = hacia abajo). La “lisis”, del griego disolución o separación, da origen a diálisis (día = separar y diluir). El análisis es una disolución hacia abajo; cuando se analiza algo o se disuelve en sus componentes. Catalizador, acuñada en 1902 significa diluir (lisis) hacia abajo (cata). Entonces Electrólisis, es disolución por electricidad.
LAS ENFERMEDADES
Los males que los afectan cuerpo humano generalmente combinan estos nombres con los procesos patológicos. Por ejemplo la diabetes nos viene del griego “pasar a través, o sifón”, aplicada al exceso de orina. Cuando es mellitus, se refiere al azúcar, del nombre “de la miel” en latín. La migraña, una distorsión del latín “hemicrania” (mitad del cráneo), viene del griego y se refiere a que duele la mitad de la cabeza.
Podría llenar páginas con nombres de enfermedades, pero algunos ejemplos ilustran la forma como se originan. La epilepsia (del griego epi = encima de, y lepsis = tomar, prender o agarrar) describe una fuerza que se apodera de la víctima.
La poliomielitis viene de tres palabras griegas: (polios = gris; myelos = médula e itis = inflamación) materia gris de la espina dorsal inflamada.
Las palabras que terminan en “osis” denotan enfermedad, del griego vía el latín; artrosis: enfermedad de las articulaciones.
Hay enfermedades que llevan el nombre de sus descubridores, como el Alzheimer. La versión humana de la enfermedad de las vacas locas (BSE, encefalitis esponjiforme bovina), literalmente: convierte el cerebro de las vacas en esponja. Donde la B de bovino cambia por la H de humana, es la Creutzfeldt-Jacobs. Otras llevan el nombre de víctimas célebres, como la enfermedad de Lou Gehrig, famoso beisbolista que murió de esclerosis lateral amiotrófica (esclerosis = endurecimiento; mío = carne, músculo) enfermedad neurológica por degeneración progresiva del sistema motor.
Los nombres de procesos terapéuticos van desde los inventores de algún mecanismo o proceso hasta su descripción.
Hipodérmica viene el griego (hipo = debajo de, y dermis = piel); en pero la aguja hipodérmica sirve también para inyecciones intramusculares e intravenosas. Podría llenar páginas con la etimología de nombres de enfermedades y terapias, sin contar los de las drogas, pero aún faltan los de la zoología y de la física.



Hola Tomas
Muy bueno la definición de las palabras griegas. Si realizaras, o desmenbraras en pequeños capítulos, secciones y/o artículos esto seria genial. Tanto también para videos. Por ejemplo: si solo se dedicara a un punto sobre ESCLEROSIS tendría un programa o tema a escribir.
Bueno es un consejo, gracias por los temas.
Saludos.
Luis Flores Montes