
En el siglo XVIII los hermanos Montgolfier volaron en un globo de aire caliente. En el siglo XIX Otto Lilienthal planeó en un ala. El Flyer de los hermanos Wright voló durante 12 segundos a una distancia de 36 metros en una playa de Carolina del Norte, el 17 de diciembre de 1903. Fue el primer avión.
EL PRIMER AVIÓN
Hoy, que consideramos largo un viaje de 14 horas a Europa, es difícil apreciar la importancia de los 36 m recorridos por los hermanos Wright en 1903. Ingeniosos, tenaces y con una sólida formación técnica, los hermanos Wilbur y Orville Wright comenzaron como fabricantes de bicicletas en Ohio a fines del siglo XIX. Desde muy jóvenes tuvieron la ambición de construir una máquina voladora. Comenzaron construyendo cometas, una de las cuales construida en 1899, tenía doble ala con un armazón de columnas y tensores y sirvió de base para los planeadores. El planeador biplano fue probado en un primitivo túnel de viento y resultó lo suficientemente satisfactorio como para probarlo con un motor.
EL FUSELAJE
El “Flyer”, el avión de los Wright, es un biplano de 12.3 m de envergadura (ala), 6.4 m de largo y 2.80 m de alto. Los planos de control –timón vertical y horizontal– que en los aviones modernos forma la cola, en el Flyer estaban separados: el vertical en la nariz y el horizontal en la cola. No tenía alerones y la inclinación se controla doblando la punta del ala.
La estructura era de varillas de madera de fresno y abeto, tanto en las alas como en los parantes que las separan. La doble ala era una viga flexible gracias a los cables templados. El revestimiento era de muselina, una tela de algodón. A pesar de usar los materiales más livianos disponibles, el avión vacío pesaba 274 kg.
EL MOTOR
El motor de combustión interna de 4 tiempos, inventado en 1876 por Nicolaus Otto, en 1903 ya estaba bien establecido en el automóvil. El principal problema de los Wright era ahorrar peso por lo que construyeron su propio motor: un 4 cilindros de 3.2 litros, con la compresión de 4.4 a 1, la mayor que soportaba la gasolina de entonces. Por razones de peso, no tenía enfriamiento de agua y su potencia, de 12 a 15 HP entre 800 y 1,200 rpm. disminuía apenas se calentaba.
LA DINÁMICA
El cuidado en todos los detalles fue la clave para que el diseño, estructuralmente correcto, tuviera la resistencia para soportar los múltiples esfuerzos a los que se sometería. Los Wright anclaron la estructura con piezas que conocían bien: los soportes tubulares de los ejes de bicicletas que resisten grandes esfuerzos.
Otro logro de los hermanos Wright fueron las hélices: diseñaron las primeras hélices aeronáuticas de perfil variable y palas largas, un concepto que dura hasta hoy. Las hélices eran dos para un solo motor, porque los hermanos Wright previeron el problema del torque. Al girar la hélice en un sentido, el torque hace que el motor –y con él todo el avión– tienda a girar en sentido contrario. Para evitar este problema, pusieron dos hélices que giraban en sentido contrario anulando el torque.
Quedaba por resolver el problema de la distribución de peso. No había espacio para que el motor y el piloto fueran uno detrás del otro, y la solución fue poner al motor de pasajero. Como Orville Wright pesaba lo mismo que el motor, lo colocó a su lado, con los mandos en la parte delantera del ala. Estos consistían en una barra y una palanca que permitían doblar las puntas del ala por medio de cables, lo que equivalía a los alerones de un avión de hoy.
Para controlar el movimiento vertical se inclinaba los dos planos horizontales de la nariz. El control direccional era por dos cables que movían la cola vertical. En el primer vuelo, que duró sólo 12 segundos, los controles tuvieron poco empleo. Sin embargo los 37 m recorridos demostraron que se necesitaban cambios.
EL PRIMER VUELO
Los hermanos Wright escogieron las dunas de las playas de Carolina del Norte, que, además de no tener obstáculos, tenían vientos que ayudarían al vuelo. El día 17 de diciembre de 1903 a las 10:30 de la mañana, con un viento de 43 km, Orville Wright inició su vuelo. Arrancó el motor, el Flyer corrió por su riel de madera y despegó. En el cuarto intento del día, con Wilbur en los controles, el Flyer voló durante 50 segundos cubriendo de 260 m. Después de ese vuelo un golpe de viento lo volteó y ese avión nunca volvería a volar. Ese día, hace 106 años nació la aviación.
* El Flyer restaurado hasta el último detalle está en el National Air & Space Museum de Washington.



puez zta chida la información je
bno saludillos a todos
Hola Selena: ¿Qué es lo que deseas saber o encontrar?
Seguirán en la ignorancia si desconocen la presencia de Santos Dumond como padre de aviación también.